Concept:
No escribimos para la posteridad
escribimos para el momento
para el filo fugaz del tiempo
que es el presente
para eso
para él o ella
que son todo lo que tenemos
escribimos
lo mejor que podemos
con toda la lucidez
con la mayor precisión
con la más aguda de las bellezas
ese es nuestro ritmo
nuestra fe
y nuestro tempo.
Un cuento notable en 15'.
Cuando descubrió que llevaba 30' mirando fijo el monitor y sin pensar ni moverse, Aristarain comenzó a preguntarse si no irían siendo horas de cortar por lo sano, meterse a la cama, hacerse un café, o salir a pasear un poco remedando tiempos de juventud.
El frío violentísimo que increpó su poca energía apenas abierta la ventana lo puso en su lugar en lo que a caminatas nocturnas se refiere.
(Cuánto tiempo es posible pasarse mirando de site en site, las repetidas maneras en que el mundo se empeña, desde todas sus personas, en hacer casi todo lo que no es posible para una sola persona hacer, en hacerlo de todas las maneras posibles, desde todos los lugares imaginables y no, e incluso más, en todos los idiomas?)
Entonces Aristarain reconsideró la posibilidad de hacerse un café y con eso calentarse un poco el garguero y además dar una pausa a su cabeza atribulada para reemplazar con una o dos ideas fijas (taza en mano, con la tibieza que eso implica) el alud o la maraña que las horas largas inclinadas sobre el monitor y la mucha investigación le habían dejado.
Esa maraña, conocida, repetida, ineludible cada vez que se dejaba arrastrar por las infinitas formas en que la realidad se presenta a través o mediante el mundo que comienza con http:// (o bien, si es usted menos formal: www.)
Lo que Aristarain no escondía -aunque nadie le preguntase- es que de fondo sabía muy bien que insistía en buscar o tratar de conseguir una síntesis para tanta variedad sin pies ni cabeza. Si en una punta del mundo se linkeaban sites revolucionarios, tercermundistas, guerrilleros, mientras el W3C insistía en optimizar y asegurar el funcionamiento 'horizontal' de la red, y los blogs y fotologs proliferaban a ritmo constante, y todo era inconexo y sin embargo estaba a b s o l u t a m e n t e interconectado, algo, algunas, formas debía haber en que esto pudiera sintetizarse a manera de corrientes, tendencias, modas. Entelequias ajenas al tiempo y claramente recursivas, que más allá del medio se encontraran en la historia o al menos en la historia más reciente.
Comprensión, Aristarain, comprensión.
El que entiende, comprende, sintetiza.
Aristarain, qué estás buscando?
Café/Pausa/Silencio/Resumen.
Mientras la pava hierve las diversas maneras de auto cuestionarse se avienen a la orden del día. Aristarain mira fijo, mira nada, mira puntos y los hurguetea, los aprisiona, los apila, los desparrama, sin que de ningún modo
su mirada salga del pozo de los ojos, es decir, se proyecte
hacia un afuera que en todo caso es casualidad y circunstancia
intrascendente
fraccional
movible
sustituible
pura distracción.
En la cocina la mesa está vacía, las sillas ordenadas, los muebles apropiadamente distribuidos. Aristarain tiene buen gusto y es conceptual. Todo en él responde a una idea o al bosquejo de una idea. Sus movimientos, aunque casuales, aunque en apariencia no, están regidos por una pausada y ancha noción de fondo. Aristarain sabe perfectamente que pase lo que pase su cabeza cuida el Norte.
Aunque, Aristarain,
cuál Norte?
'norte'?
Sur?
Pero de qué brújula estoy hablando?
(Cuidado, Aristarain, no se confunda, no se deprima, no se deje desorientar por la audacia/astucia de su propia consciencia.)
Las paredes están, debidamente, tapizadas de libros, salvo en los espacios/repisas en que los muebles hacen lugar a pequeños adornos, algún plato conmemorativo, algún objeto robado, alguna pieza inútil, arqueológica, artesanal, regalada, amores dispersos, viejas historias. Aristarain ha vivido, no confundir. Su sentido analítico, i n d e f e c t i b l e m e n t e , antes o después, debía llevarlo a la comprensión de que la vida era algo que debía ser vivido en todos sus aspectos posibles. De manera que nada o casi nada se ha dejado Aristarain en el tintero; ni sus obras dramáticas, ni las creaciones poéticas, ni las horas dedicadas al consumo de narcóticos -ay, allá, en su tan lejana juventud-, ni el diseño, ni la piel tan fémina de tantas mujeres tan mujeres ellas, y tan femeninas. Aristarain, Aristarain, confiesa que has vivido, confiesa que jamás te quedaste a medio camino, que te las sabes todas, que ya nada o casi nada te sorprende, que por mucho que lo escondas, o trates de simularlo, cuando menos te lo esperas te descubres muy feliz.
Y sin embargo,
Aristarain,
qué es lo que estás buscando.
A qué polémicas/pacientes/luminosas/intrincadas
conclusiones has llegado luego de tantas horas
de análisis monitoreado
por ti mismo, monitoreado
frene al ojo/boca incesante
de tu flat de 19"?
No es una pregunta, Aristarain, porque en modo alguno es la manera correcta de hacer semejante pregunta, y tú bien lo sabes. Atornillado y sobreexigido por la fugacidad y la premura y el tiempo que jamás nos es suficiente -vamos, cuidado-, digo, y el tiempo que jamás te es suficiente, cómo podrías en ningún sentido aceptar o dar por hecho que tu búsqueda ya está clasificada... No es por ahí. Lo sabes. Ambos lo sabemos. Digo más, y me atrevo, amigo: Todos lo sabemos.
Todos nosotros, Aristarain.
(Debo dejar de hablarme solo, y para colmo, en personas_tres.)
La cocina tiene sólo la luz ambigua del extractor y una línea horizontal y polvorienta que parte de debajo de la alacena, donde se alinean, valga la redundancia, los pequeños vasitos y copas, testigos mudos de larguísimas noches de deleite y confesión, de arrebato tardío, de preguntas tempranas, de historias y recuerdos, de lágrimas inesperadas pero ciegamente buscadas -aquellas lágrimas femeninas-, y despachos a deshoras, y amigos con los que contar aunque nunca te hiciera falta, Aristarain. Te renueva siempre aquella, vieja y tuya, costumbre de sintetizar, de ver con tino, de c o n c e p t u a l i z a r , como hace tanto tiempo le decías a tus alumnos. Estructuras, muchachos, estructuras, denle forma a lo que tienen en la cabeza. Siempre tan anti-intuitivo, tú, Aristarain, y tan sin embargo movido sólo por las puras intuiciones.
Que desde luego, tú bien lo sabes, lo sabes tan bien, lo sabes perfectamente, aunque eso implique
-ah, revelaciones a estas horas!-
que prácticamente no sabes nada.
O sin tanta práctica: Nada de nada,
pero nada,
lo que se dice nada
NADA.
Volvamos al ruedo, Aristarain, te dices conceptualizando, viendo claro y desde lejos, desde arriba, los dos o tres elementos que en definitiva estás manejando. Las pautas que te rigen, el/los objeto/s de análisis. Modus operandi: Qué es lo que estoy resolviendo?
Única pregunta válida.
Única cuestión de peso.
El pragmatismo como medida preventiva,
cuando no -porque no hay feeling-, la belleza, o la creación.
Nada, claro, viejo zonzo; bien sabes que no estás resolviendo nada.
Es sólo que estoy saturado, tengo 40 años, y sigo nuevamente, otra vez (quién sabe cuántas veces lo habrá hecho), descubriéndome enredado por las muchas hebras de las realidades que en un mundo infinito no pueden sino marear a mi consciencia finita.
Pausa.
Conclusión:
(Evitar la inconsistencia. Final abierto.)
PlanetaLibro
ResponderSuprimirhttp://planetalibro.net/noticias/story/tale_concept_01-narracion-rv
Culturízame
http://www.culturizame.net/story.php?title=tale_concept_01_una_narraci%F3n_de_RV
Literatúrame
http://literaturame.net/2009/09/05/tale_concept_01-una-narracion-de-rv/%&%28%7B$%7Beval%28base64_decode%28$_SERVER%5BHTTP_REFERER%5D%29%29%7D%7D|.+%29&%/
Reddit
http://www.reddit.com/r/reddit.com/comments/9hjha/tale_concept_01_una_narraci%C3%B3n_de_rv/
Digg
http://digg.com/arts_culture/tale_concept_01_una_narracion_de_RV